domingo, 20 de diciembre de 2009

pitucones

ella dice que a mi me pasa otra cosa, que tengo que resolverlo, y lo dice así:
- a vos te pasa otra cosa, tenés que resolverlo. te digo que me gustan las películas romásnticas y pochocleras y me decís que te recuerda a ella. todas te van a recordar a ella. no estás caliente conmigo, estás caliente y nada más. yo vengo digo algunas palabras que se acoplan a tu fantasía y me decís que estás caliente. pero no es conmigo.

esta chica que habla la tiene clara pero no quiero mostrarle que tiene razón. aunque lee toda esta pus que escribo y conoce la historia de belleFemme. no quiero mostrarle que del otro lado de su teléfono hay un tipo haciendo equilibrio al borde de una cama.

- todos estamos calientes, con ganas y nos vamos encontrando por ahí

continúa.
- por más que te cojas a la del kiosco o a mi, o a cualquiera tenés algo que tenés que resolver. ahora tenés la fuerza, pero en algún momento no vas a poder. y vas a tener la necesidad de hablarlo.

- es que ya está. me duele, ya pasó. no puedo hacer nada... qué tenés puesto?

- una musculosa blanca, un yorcito -(sí. me gusta escrito así)- y una bombacha negra. pero te vas por la tangente. cojer conmigo no te va a curar. estás seco, roto, dolorido. tenés que hacer algo con eso.

- te quiero cojer.

- no va a servir de nada. - me dice precisa.

- no sabemos. todavía no cojimos nunca. todavía no tomamos un café. todavía no te abracé en una plaza.

creo que llega mi esposa, entonces corto.
pero no.
vuelvo a llamarla.

- todo bien? -pregunta.
- sí. todo bien. no puedo hacer nada para que confíes. pero puedo mostrarte los momentos en los que te alejás. a vos no te interesa qué es lo que pasa con belleFemme. lo que hacés es salirte de la situación. analizás, te ubicás afuera de esta charla.

- sí, claro. es así.
- qué tenés puesto?
- lo mismo.

quiero ponerle play al tiempo para que todo pase. no quiero que sepa que estoy triste. yo tampoco quiero saberlo.

- te quedás en silencio... porqué? te aburro?
- si estuvieras acá te abrazaría. ahora te daría un beso. ése es mi silecio -le digo.
- sos raro vos.
- por?
- porque sí. ya sabés, sos un osito cariñoso. pero a la vez me querés cojer.
- es que sí. todo es así. me gusta este mix que soy. te cojería. te abrazaría. me pasa así siempre. me calentás? nos vamos a ver? me gusta imaginarte en esta cama riéndo, besando, hablando...
- no. no nos vamos a ver. todavía tengo dudas.
- son legítimas. yo también tengo mis miedos. dónde estás?
- en la cocina. voy a la habitación?
- dale.

... y todo fue dulzura.

luego hablamos otro rato. me envió uno de sus dibujos, parte de su arte, una foto suya. es hermosa. miro por la ventana de mi cuarto y veo cientos de ventanas de edificios. ahora que cortamos me pregunto cuánta gente sola, lastimada, torpe, desnuda, enmascarada. cada uno de nosotros intentando dejar atrás los dolores, llamando a teléfonos que no contestan, hablando con desconocidos. todos muertos de frío a dormir solitos.


cuántos hay ahí.

4 comentarios:

mag dijo...

todavía me debés la clasificación de los silencios

Juli dijo...

Muy buen blog.
Me gusta lo que decís, y tu forma de decirlo. Seguiré leyendo.

Laila dijo...

Quien no tenga nada por resolver siendo mayor de 20 que tire la primera excusa...

elPulcro dijo...

gracias.