martes, 19 de enero de 2010

mentiras II

no hay problema con las mentiras, así como no hay problema con la ficción. son recursos, son necesarias cuando a quien mentimos realmente vale la pena, cuando amamos a esa persona, cuando sabemos no podríamos vivir sin ella. sólo ahí vale la mentira. cuando la verdad es intolerable para el otro.

hay dos cosa que reniego de la mentira.
la primera es el facilismo, la comodidad posmodernista, la customización de la realidad para la otra persona de acuerdo a su perfil. es decir, lo necesario para que sea efectiva: se miente diciendo lo que quieren escuchar.

la segunda cuestión, más importante aún, es la imposibilidad en la que nos enreda. nos disimula, nos esconde, interfiere con la posibilidad de aceptarnos como somos. no somos nosotros cuando mentimos, no está esa otra persona tampoco ahí.

es por eso que
porque me gustan los desfíos,
porque quiero que me aceptes (naif, torpe, crédulo, desconfiado),
porque quiero conocerte,
te canto mis verdades para que nos aceptemos diferentes como somos todos. todos.
qué podés decir que no me guste? quién soy para decir algo de nuestras diferencias?

nada. es cosa de abrazarse.

2 comentarios:

POEM dijo...

el primer parrafo es muy bueno

costumizar o sea lo politicamente correcto... me repele...


quiero abrazarte y iré a ti desnuda

Laila dijo...

desnudarse es mas facil que vestirse, no hace falta tanta preparacion, ni tanto tiempo ni tanto nada. Y los abrazos desnudos son mejores que con ropa...