miércoles, 5 de mayo de 2010

directo

había pasado un par de veces por la puerta de la zapatería.
la ví así de rubia y curva atendiendo ahí. quizás cruzamos alguna mirada.

una tarde mientras trabajaba me agarró algo, un que se yo. y necesité hacerlo:
salí a la calle, entré al kiosco, compré un chocolate, y fuí directo a su negocio.

- hola
- hola, qué estabas buscando? -dijo
- mirá, trabajo en la otra cuadra, a veces paso y te veo así de linda. y nada, quise darte este chocolate.

sonreí de nervioso, ella tambien, entonces le pedí el teléfono, le dije de salir algún día, me dió su teléfono, ok nos hablamos, espero tu llamado y así.

directo.

y funciona.

No hay comentarios: