domingo, 29 de agosto de 2010

legalidad

- con esto del matrimonio igualitario se me dispararon algunos pensamientos.

nunca había pensado en la presencia legal/estatal dentro de un matrimonio, siempre lo había observado como la condensación de un deseo de que algo perdurara eternamente, y como símbolo, el casamiento. como decirse "sos especial". de hecho mis padres se casaron y divorciaron, luego en las parejas siguiente convivieron sin tanto papeleo.

para mi era tan natural el casamiento como el divorcio, siempre bajo el supuesto de algo desandable. a fin de cuentas siempre creí que todo tiene su ctrl-z, por lo que nunca me sentí que fuera prisionero de algo así como lo suponían alguna gente conocida.

la presencia legal hasta la veía como cierto amparo hacia la persona economicamente más indefensa de la pareja. pero nunca me había detenido a pensar en el estado certificando una relación. me parece ridículo, es más me parece que es totalmente al revés. y ahí me cuestiono estar casado.

lo curioso es que la homosexualidad siempre perseguida, omitida, segregada buscara su validación desde adentro del marco legal justo en los tiempos donde menos parejas se casan. lo cual me parece una irnía, una mojada de orea a todo el andamiaje que nos regula. después de todo, en el fondo, lo importante la igualdad.

digo esta institucionalización de las parejas gays luego de mucho tiempo de lucha para ser aceptados socialmente y -recien luego- legalmente, (porque algunos cambios siguen ese camino) debería prolongarse a otras áreas.

porqué la infedelidad es silenciosa? porque no es aceptada socialmente? cuándo será legalizada?

- ...
(ese silencio fue mi psicóloga)

2 comentarios:

elPulcro dijo...

pienso.
no quiero legalidad, lo que importa es la libertad.

elPulcro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.