sábado, 12 de marzo de 2011

vano (en)

y te escribí:


no nos une el amor sino el espanto.
el espanto de saber que nada te satisface, y que todo es descartable, porque el deseo está en ningún objeto presente o pasado.
el espanto de saber que nada me satisface, y que todo es descartable, porque el deseo está en lo imposible, en lo pasado roido por mis caries marrones, torpes, ojerosas.

y así, tuertos, mancos, leporinos nos miramos deformes confundiendonos con el gris de la ciudad y su basura. atentos, temerosos, prepotentes paranoicos, psicópatas delicados de corazón blando (con tres soplos) temiendo a locos como locos.

suenan valses (como el de leonardCohen "take this waltz").

nos une la intriga, y quizás la verdad
de saber
que así, desdentados,
no puedo morderte los pezones
ni vos mi lengua caracol.

queda pintoresca la pelea de a muñones,
en el monitor de una oficina
angloparlante.
pero me aburre para el orto



no entiendo.
el mundo se supone que debería tratar sobre la aceptación del otro.
me cruzo con alguna que me dice que si me corto el pelo para la próxima, con otra que ya me conoce y que no sea así o asá.... no entiendo.
soy este.
y no me interesan otros roces que no sea el conocerse o acariciarse.
no me interesa tener la razon ni la verdad, porque no estoy dispuesto a discutir nada.
no me interesa el maltrato.

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