sábado, 30 de julio de 2011

mercado

estaba en el super, de compras. un buen marido y padre de familia.
había un tipo grande pasados los 50, estaba con su esposa, ambos parados frente a la góndola con bandejas calientes de comida.
el tipo miraba las comidas, casi incontenible. y la mujer dele pedirle volver a su casa
- vamos, vamos.... ya está, vamos...
- no. no está nada quedate acá. dejame, andate. no está nada.... -desafiaba
a dos metros estaban los patovas de seguridad.
yo ahí con mi changuito de tres pavadas.

no se vos. pero yo vi un tipo buscando lo básico, comida.
me acerqué al guardia y pregunté.
- está borracho -dijo.

no se el motivo, pero me sentí tranquilo, y aborté la idea de comprarle comida.
como si la borrachera invalidara unas ganas de comer, aunque en su heladera hubieran seis salchichas esperando, aunque sus últimos diez pesos se hubieran hecho vino...

era comer.

jueves, 14 de julio de 2011

elhecho

una pequeñez. una mujer, un lugar de trabajo.
vuelve a ocurrir el hecho de sentirme atraído. pero bien, tranqui. me gusta me atrae, me gusta escucharla, es inteligente, linda. casada.

pasan los días de convivencia y siento la tensión, las ganas aplacadas, el timing, las miradas, mis ganas (proyectadas a ella?).

nos quedamos hasta tarde. solos. me mira la boca, será que me mira la boca? o me mira la nariz? tengo algo? inseguridad, dudas, ganas. tensión.

me gusta, me gusta para novia amante. pero todo es muy temprano. hay que esperar.

al día siguiente nos encontramos nuevamente en el trabajo, la sonrisa, la cordialidad.

hace tiempo que no me atrapaba una mujer al hablar. tiempo.