sábado, 30 de julio de 2011

mercado

estaba en el super, de compras. un buen marido y padre de familia.
había un tipo grande pasados los 50, estaba con su esposa, ambos parados frente a la góndola con bandejas calientes de comida.
el tipo miraba las comidas, casi incontenible. y la mujer dele pedirle volver a su casa
- vamos, vamos.... ya está, vamos...
- no. no está nada quedate acá. dejame, andate. no está nada.... -desafiaba
a dos metros estaban los patovas de seguridad.
yo ahí con mi changuito de tres pavadas.

no se vos. pero yo vi un tipo buscando lo básico, comida.
me acerqué al guardia y pregunté.
- está borracho -dijo.

no se el motivo, pero me sentí tranquilo, y aborté la idea de comprarle comida.
como si la borrachera invalidara unas ganas de comer, aunque en su heladera hubieran seis salchichas esperando, aunque sus últimos diez pesos se hubieran hecho vino...

era comer.

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