sábado, 5 de noviembre de 2011

mujer y ego

porque me derramo la vida en cada beso que robo

cucharita

si estuviera en un café daría vueltas la cuchara dentro de la taza,
pero no. el pulcro está manejando y debe continuar hacia casa, seguir a adelante
como los transeuntes, como los que toman café y revuelven con la cucharita,
como los desilusionados, los entre sábanas, las cajeras de supermercado abandonadas,
pero el pulcro es pasado, o la manzana en la boca del cerdo asado que es banquete en una pintura.